Las formaciones del inconsciente en la experiencia psicoanalítica

Conferencia de la Lic. Graciela Ferraro, psicoanalista invitada.

Lic. Ferraro

Primera cuestión. A partir de algunos dichos de un par de pacientes que me evocaron, digamos, el título de la charla, o sea que siempre hay como un punto donde, en los dichos del paciente, promueven en uno unas ciertas ganas de investigar como ciertas cuestiones, hacerse ciertas preguntas. La segunda, es que bueno, esta connotado, las cosas que estoy pensando por las lecturas que en este momento yo estoy haciendo, cada uno tiene su tiempo para llegar a ciertos conceptos, y bueno, en ese sentido ustedes se van a dar cuenta por dónde ando, .

Las frases de estos pacientes que me dieron la idea del título es, bueno, un par de pacientes que vienen, quieren retomar un análisis después de haber estado en otros análisis, o sea es un reanálisis, y en el transcurso de algunas sesiones, en diferentes…, son diferentes personas, hablan de su deseo, de querer cumplir con su deseo, y evidentemente aquí se notaba, o lo que yo notaba, era la palabra del analista anterior, no me parecía, , era como una frase hecha, de la que me parecía que era totalmente vacía, no…, no…, el paciente no sabía lo que estaba diciendo como… ¿no?, hablaba de su querer, en verdad, pero lo que me hizo pensar en esto del malentendido persistente es en una manera de leer evidentemente lacaniana ¿no?, y que me pareció que se había…, , que es posible que algunos analistas se hayan, por decir así, como quedado con una versión, , de Lacan, que no hay duda que es muy antigua ¿no?, estamos en el 2010. Punto dos ¿no es cierto?, los pacientes han cambiado, digo, han cambiado su configuración de sus síntomas, las formas en la que se presentan; esto me llevó a pensar, , a comparar, y a recordar, , algunos casos de Freud de 1880, 1890 ¿no?, las primeras histéricas de Freud, y qué distancia había entre ciertas problemáticas, , a partir de las cuales Freud se convierte como en descubridor o el que plantea…, y el descubridor del inconsciente, y entonces me pareció, y esto es lo que… a donde me ha conducido, , leer, , acerca de ésta temática, lo que me parece que es una transformación del sujeto y de sus síntomas, que me parece que los analistas tenemos que considerar seriamente. ¿Qué quiero decir con esto? La lista de formas, , de nuevas envolturas sintomáticas con que los pacientes, no todos, por supuesto, todavía hay histeria de conversión, de hecho alguna he asistido, pero el…, están tan lejos de Isabel de R., una histérica contemporánea, o de Dora, que me hizo pensar en esta persistencia de los analistas de…, de estos analistas de éstas pacientes ¿no?, de hablar del deseo, y con total naturalidad, me parece que la han transmitido que el deseo se puede decir, por ejemplo, quiero cumplir mi deseo. La segunda cosa es observar la diferencia de discurso,  y de formas sintomáticas que traen los pacientes, me llevó francamente, metonímicamente, porque es una cuestión asociativa, a plantearme la cuestión, de nuevo, del impacto de las transformaciones de la civilización, del hecho de estar en el momento actual, el impacto que tiene eso en la formación de los síntomas. Tengo la cierta certeza de que los analistas tendemos a encerrarnos, , en nuestro dispositivo, y si bien tenemos en cuenta, y todos hemos leído El malestar en la cultura, y El porvenir de una ilusión, aislar las problemáticas que presentan este síntoma, aislarlo como si fueran atemporales. Y esto, por esto, yo decía que es un malentendido persistente, porque me parece que esta presunción de poder decir de su deseo es como una versión moderna, en el sentido de no contemporánea, coexistente con una cierta lectura de un período de Lacan.

Como yo estoy leyendo los últimos seminarios de Lacan, ustedes…, estoy impregnada, de las preguntas que esa lectura me promueven, pero además de ésta impronta que no voy a negar, es por donde ando yo en este momento, me parece que era interesante volver a plantear una diferencia que yo hice en una visita anterior a A.E.P.A., éste sería como el punto tres, que da forma a lo que les quiero comentar. Yo les había dicho que a mí me parecía que las formaciones del inconsciente no son el síntoma, que si bien tienen una conformación lenguajera, y están tomados, , los síntomas, en un… en las formaciones del inconsciente en una vía de significación que el paciente desconoce, a mí no me termina de cerrar, nunca terminó de cerrarme, por ejemplo el caso de la pesadilla; nunca entendí qué clase de deseo se puede realizar cuando una pesadilla despierta al sujeto en ese punto de angustia donde no puede seguir soñando. Me parecía que no era del mismo estatuto, la pesadilla, me sonaba, digo, me daba a pensar ¿no es cierto?, que parecía como de otro estatuto que los sueños de realización de deseo, por un lado. Por otra parte, en los casi treinta años que tengo como… de trabajo, espero que como analista algunas veces, no siempre, mis…, digo, los pacientes han cambiado, realmente, vienen con otros síntomas, aunque uno tiende a ubicarlos y a compararlos con síntomas con estructuras clínicas anteriores ¿se entiende? Entonces, uno puede leer por ahí, , en una especie de persistencia, en quedarse en lo que Freud elaboró a principios de 1900 en Viena, una cultura que está muy lejos de la nuestra ya, en leer, por ejemplo, el ataque de pánico como una forma del ataque de angustia, por ejemplo, es una cosa que se puede leer. He tenido pacientes con ataque de pánico, varios, he tenido alguna paciente con bulimia, por supervisiones o reuniones con colegas sabemos de la anorexia, es decir, todos estos nuevos síntomas son tomados como…, en verdad son viejos síntomas, son los viejos síntomas de siempre, bueno, yo no estoy de acuerdo, a mí me parece, después de haber escuchado a varios pacientes con ataque de pánico, lo que es muy impresionante es cómo se repite la descripción, como si todos dijeran lo mismo. No voy a hacer la lista de: -Me desmayo, -Creo que me voy a morir, -Veo todo negro, -Transpiro, -Estoy apunto, a veces, de caerme, -Tengo un temor tremendo, -No puedo pensar; hay una serie de descripciones del ataque de angustia, pero y mirando en ésta lista de la bulimia, de la anorexia, del ataque de pánico, que me parece que han puesto al cuerpo en un lugar predominante, en un lugar esencial, en un lugar de muestra, , que antes, tal vez, no tenía con esa contundencia. Estas afecciones dicen y hablan de afecciones del cuerpo; tienen pocas palabras; no se puede asociar, el paciente no dice más que la lista de sus males; entonces lo más cercano, lo más cercano, , freudianamente hablando, a lo que uno se puede acercar, es a la neurosis actuales ¿no?, que Freud consideraba de difícil tratamiento.

Entonces, tomando estas tres cuestiones que yo les mencioné, por un lado, la persistencia de algunos analistas de hablar de su deseo, estoy segura de eso, no, no estoy inven…, las pacientes no lo inventaron, lo escucharon, , de algún lado. Por otro lado, la aparición de síntomas donde el cuerpo aparece en un primer lugar; la cuestión, , de que las formaciones del inconsciente son una vía regia afectivamente al inconsciente pero no son idénticas al síntoma del que se sufre y el que todos ustedes como practicantes, todos nosotros sabemos qué difícil es abordar, porque hay resistencia, porque hay transferencia negativa. El síntoma persiste, mientras tanto el sujeto sueña; se entiende lo que digo.

La estofa, la estofa del síntoma, la estofa de los sueños, está hecha, se podría decir, de la misma materialidad, pero me parece importante que volvamos a darle el lugar, digo, al síntoma el lugar que se merece, y que me parece que una cierta lectura, que a veces me parece que es cómoda, de Lacan hasta los años ’60, estamos hablando de hace 48 años; permite abordar y no darse cuenta, , que hubo un avance, que él avanzó con sus teorías, , y que no se quedó con la cuestión del deseo, y que fue hacia su última época, transformó profundamente los parámetros con los que uno se manejaba y los que él manejaba hasta ese momento.

Entonces, dos cosas: me parece que es optimista, me parece que es del orden del novato, yo digo…, digo novato y lo digo simpáticamente,  ¿no?, me parece que uno puede ser novato mucho tiempo, no tiene que ver con cuántos años uno hace que trabaja, sino con cierto entusiasmo terap... ¿no?, por abordar el sueño, el chiste, el acto fallido, y me parece que éste abordaje deja de lado, , lo que es esencial en nuestra práctica, y que es el abordaje del síntoma, que no es tan sencillo, no es tan variado, no es tan simpático, no… no es fácil de… no se puede maniobrar tan fácilmente, y esto me parece que nos lleva a oponer…, no…, no…, a ver, si yo digo oponer, no lo estoy diciendo en el sentido literal de una oposición de contrarios, , que se excluyan ¿no?, ustedes saben que hay una manera de decir o esto o aquello dónde uno de los dos queda excluido ¿no?, se llama la disyunción excluyente, yo no quisiera que ustedes entiendan que es o el goce o el deseo, pero el concepto de goce en Lacan que aparece a partir, más o menos, de los años ’60, y su desarrollo, me parece que da cuenta mejor que la metonimia del deseo, de los síntomas que se presentan en la actualidad con esta contundencia corporal, en estos casos ¿no es cierto? Y por otra parte, me parece que tenemos que volver a considerar que el famoso Otro lacaniano, incluía más que la madre, para decirlo de alguna manera. Si ustedes recuerdan, incluía las categorías levisstraussianas de relaciones de parentesco, por ejemplo, y uno puede pensar todas las variantes, , que Freud aborda en El malestar en la cultura, es decir, la cultura es variada, es el derecho, es el Estado, es la política, somos sujetos ¿sí?, inmersos, , en una cultura que nos toca, que nos afecta, y que, , me parece que Freud en ese sentido abrió claramente el campo, cuando en El malestar de la cultura, en inglés se traduce como El malestar en la civilización, yo la verdad que…, no tuve este tiempo para hacer como una investigación por algún lado para ver si son…, me parece que civilización es como más del orden de lo antropológico, o de lo socio, más bien de lo sociológico ¿no?, pero bueno, de hecho no tengo por qué dudar de Strachey que era una persona muy concienzuda, de modo que uno puede decir Malestar en la civilización – Malestar en la cultura, y Freud allí me parece que plantea, , el impacto y la importancia que la cultura tiene en la constitución del sujeto. Por lo tanto, si uno sigue seriamente esta dirección, entonces tenemos que mirar a nuestro alrededor y ver, , cuáles son, cómo ha cambiado, , nuestro entorno cultural, y si esto tiene o no que ver con la aparición de nuevos síntomas. Yo, digo, podríamos discutir y ustedes me pueden decir:    -La verdad, son nuevas formas de síntomas viejos; bueno, yo podría estar de acuerdo con esto, pero lo cierto es que en la forma no se presentan igual.

De las cosas de la lista de síntomas o de estruc…, , o de formas clínicas, que he nombrado, de casi todas, he tenido experiencia directa, pero seguramente ustedes que son muchos más, seguramente pueden dar cuenta, o pueden dar fe, deben haber abordado, deben haber escuchado, este tipo de pacientes. Pero además, entonces, me parece que a partir de discutir, digo, ¿la anorexia, es una forma de la histeria, o es una locura? Cuando uno escucha a un anoréxico, lo ve, lo ve morirse ¿no?, de inanición, se da cuenta de que, bueno, a mi entender, esto estaba más allá de la histeria de conversión. Cuando un paciente vive absolutamente torturado las 24 hs del día, con lo que al principio parecen ideas obsesivas y actos compulsivos obsesivos, pero que terminan llenando su vida y haciendo su vida absolutamente insoportable, y donde además es una constitución delirante la que se empieza a formar en este paciente, y es absolutamente imposible moverlo de la convicción delirante de que pisó alguien con su auto, de que si cruza por tal calle y escucha tal música entonces no puede usar algo que acaba de comprar y que le salió 500$ y lo tiene que tirar, que no puede pasar por ciertos lugares de la Panamericana y mirar ciertos avisos porque entonces va a chocar, y cuando su vida se convierte en una absoluta tortura, bueno, estos pacientes me ayudan, , a pensar: bueno, está bien, yo lo podría asociar con el hombre de las ratas, pero no es igual, no es igual, no tomaba un tren, maneja un auto, manejaba un auto y teme ser un asesino. En este paciente tomó una forma francamente delirante, todo esto, , si bien él funcionaba perfectamente como IAPI, pequeño ejecutivo de una empresa multinacional, con enormes exigencia de ascenso dentro de la empresa, una empresa automotriz…

Bueno, me parece que hay que tomarse en serio la posibilidad de leer, de trabajar un poco qué es este…, , qué es esta cultura que nos… en la que nosotros nadamos, a la podríamos llamar ese gran Otro del cual, de alguna manera, nos forma. Y el malentendido persistente tiene que ver, lo que yo llamo como la actitud o la actividad entusiasta del novato que quiere descubrir el deseo del paciente y su… florecimiento, , como posibilidad de reducción del síntoma, temo que se van a encontrar con una gran decepción, de hecho ésta persona que hablaba de su deseo, al poco tiempo descubrí que no podía estar tranquila si no colgaba la ropa, los broches de la ropa en un cierto tono degradé, que tenía que estar estos broches en cierto orden y en cierto…, o sea, ese era el síntoma, no su deseo, , no había que descubrir su deseo, lo que de costado, chiquitito, sin decir, se le escapa…, sin ningún interés para ella, pero con un cierto tono de vergüenza, me cuenta esto, que me parece que dice algo de la estructura ¿no?, y que, bueno, su deseo pasa…, esta totalmente asimilado a una versión new age que tiene ella de la vida ¿no?, le venía fenómeno a alguien que vive haciendo yoga, y otras prácticas corporales, danzas y otras cosas, , -Quiero saber de mi deseo y quiero cumplir mi deseo; estaba totalmente incorporado, es a partir de esta paciente que yo entiendo que no…, no es una crítica al analista, seguramente lo hizo de muy buena fe, pero me parecía que se le habían perdido en el camino algunas cuestiones que son mucho menos divertidas ¿no?, y que tiene que ver con esos pequeños síntomas a los que hay que estar alerta.

La idea del goce, precisamente, como tiene mucho que ver con lo que…, a ver: bueno, voy a ser un poco sacrílega, pero bueno, me puedo dar ese lujo ¿verdad? Algunas…, , la idea de la represión en Freud no me sirve, no me sirve más. La represión de la sexualidad no me sirve más. A mí me sirve pensar que la represión es una consecuencia del hecho que uno habla, y nunca puede decir lo que dice, y siempre dice otra cosa que lo que dice. El hecho, , social, a esto apunto, de que en este momento un transexual se pueda operar, el hecho social ¿no es cierto?, de que haya donación de óvulo, (entre paréntesis, bueno, ya tengo tres madres, una de donación de óvulos y tres de in vitro), es decir, los pacientes…, esto no pasaba hace treinta años, no pasaba hace veinticinco, el tema de la infertilidad era un drama; me parece que nosotros tenemos que tomar en cuenta los cambios tan importantes que han transcurrido en estos años, el hecho de que la ley ya reconozca la posibilidad de un cambio de identidad al transexual, el casamiento homosexual, muchas de las trabas externas, , de las que Freud da cuenta, eran sociales, eran sociales, lo cual no quiere decir que no haya represión, pero que la represión no puede estar puesta en represión de la sexualidad, ya. Es represión por el hecho de que se habla, por lo tanto hay algo que uno no sabe, y dice, y dice a través de las formaciones del inconsciente, pero también dice a través de un síntoma.

El camino que para mí, el camino que hace Lacan, tiene cierto paralelo, tiene ‘cierto’ paralelo con el camino que hace Freud y del cual todos estaríamos de acuerdo, y de hecho la historia del psicoanálisis, y creo que hay un consenso general de que la teoría freudiana cambia a partir de Más allá del principio del placer ¿no? Yo diría a partir de las Pulsiones y sus destinos. Yo les había comentado alguna vez, él se ve en la obligación de cambiar el aparato psíquico, y me parece que esto tenía que ver con su práctica con la neurosis obsesiva, no con la histeria. La compulsión a la repetición, la pulsión de muerte, la repetición, son temas que le aparecen a Freud alrededor de los años ’20, bueno, Lacan, de alguna manera, ha hecho un recorrido bastante en paralelo, no estoy diciendo que es idéntico ni mucho menos, creo que Lacan avanza la teoría o por lo menos está más cerca, , de lo que uno puede ver en la clínica, por ejemplo, en esta aparición del cuerpo de una forma tan contundente en los síntomas, me parece que es un recorrido similar, y por eso yo quiero oponer el deseo, y la interpretación del deseo, a las peripecias y peripecias poco movibles de lo que se llama el goce en el síntoma.

Pero además de los síntomas tan evidentes y que forman parte de lo que se podría llamar, , la exigencia de una cierta terapéutica, porque el sujeto sufre de esto; hay otras manifestaciones que no son del orden del sufrimiento, sino son elecciones en la vida, , que hacen algunos pacientes, y que se empiezan a repetir en diferentes áreas, en diferentes pacientes, y entonces aparece también la obsesión de no envejecer, la apelación a la cirugía plástica para cambiarse el cuerpo, de estos todos tengo pacientes, no…, no voy a contar…, como ustedes se imaginarán no es una gran muestra, un analista no tiene una muestra sociológica ¿no?, un grupo enorme de…, pero para mí, un caso ya es algo para pensar ¿no es cierto? No sé, una persona de 42 años que se remodela, prácticamente, y por otra parte, también, muchos diagnósticos de depresión, auto…, también autodiagnosticazos. Ya no se puede estar triste, uno está deprimido ¿no? Entonces, esto me parece, me llevo a pensar, , que acá esta en juego transformaciones muy serias, , que tienen claramente que ver con el avance del discurso capitalista, la formulación de los cuatro discursos, de Lacan, me ayuda a mí a pensar algunas cuestiones; también me hace pensar por qué él tiene que plantear ¿no es cierto?, los discursos como lazo social, y si no será porque justamente Lacan se encamina a decir que no solamente hay una decadencia de la función paterna, no solamente la ley ha dejado de tener la pregnancia y la importancia que tenía en los años ’20, que el avance de la preeminencia del discurso capitalista crea un hijo, que es el discurso de la ciencia, de esto Lacan trata a partir de Descartes, y ya se ocupa del tema al final de Los escritos, alrededor de 1965 más o menos, se empieza a ocupar de los desechos de la ciencia, o sea los desechos de la técnica. Esto, por ejemplo, lo pueden encontrar en radiofonía.

A mí me parece que el hecho de que sea tan útil leerlo, tiene que ver no en que él tenía un discurso científico, sino que una cierta lógica era tan implacable en…, digo, la lógica se iba cumpliendo, una cierta lógica, que es la lógica del significante, por supuesto, de tal manera que él iba encontrando diferentes formas, , y avances en la teoría, que realmente a mí me parece que dan cuenta de lo que esta ocurriendo hoy, y de los efectos de los cuál somos todos sujeto, somos todos objetos de la ciencia.

El discurso, , la ciencia avanza, la ciencia escribe, y la ciencia opera, , de modo tal que el desarrollo técnico en los últimos cincuenta años ha sido exponencial, muy distinto de lo que pasaba todavía en la época de Freud. Hay una exigencia cultural, social, a ser exitoso, a ser bello, a ser joven, a sufrir lo menos posible, y fundamentalmente a consumir. La escritura de los cuatro discursos, incluye, , hace incluir el famoso objeto a, ya en el campo del discurso y por lo tanto uno puede empezar a pensar que hay otros objetos a que el seno, las heces, la mirada y la voz, al estar incluidas en el discurso y al ser llamadas plus de goce, Lacan hacia el final de su enseñanza los llama gadgets, gadgets es un producto técnico, y me parece, lo que a mí me interesó es juntar, , la necesidad de consumir, y… explorar un poco qué es esto de los cambios culturales que hemos sufrido en los últimos treinta años, por lo menos, en términos de la cantidad de objetos que uno consume y cierta exigencia a estar al día respecto de este consumo porque si no uno es un obsoleto. Lacan hablaba del objeto a como desecho hace muchísimos años, pero lo que es más impresionante, es que estamos viviendo en una cultura donde el desecho es absolutamente primordial. Los sujetos no solamente consumen, consumen drogas, consumen… se adiccionan al auto, a… las compras, al shopping, al…, si no que a su ves, ellos mismos, al modo del discurso del amo y al modo del esclavo, pero de una forma mucho más moderna, a su vez cada sujeto es un producto en sí mismo, es un producto que se tiene que vender. Esto que estoy diciendo lo tomo de pacientes, tienen que hacer el seminario de no sé qué, el posgrado de no sé cuánto, tienen que vestirse de cierta forma, tienen que abordar si quieren llegar a gerente, si quieren llegar a CIO de la compañía, si quieren ser ejecutivos de una gran empresa tienen que cumplir con ciertas maneras, tienen que hablar de cierta forma. Este paciente con graves, , me parece con una paranoia ¿no?, ya no era un obsesivo; muy delirante, tenía ese camino. Él sufre una enorme depresión cuando al dar un examen que le hubiera permitido irse a hacer un MBA en Harvard, ¿saben lo que es un MBA?, bueh, es un Masters en Business Administration, o sea, si vos tenés un MBA te suben puntos para poder ser un ejecutivo de una empresa por lo menos mediana. Es la carrera del momento, hay MBA por todos lados, pero este hombre, este chico, sabía muy bien cuáles tenían…, hay una categorización de universidades donde si vos te podés hacer un MBA en tal o cual, en las primeras diez, tenés más puntos, , para aspirar a un puesto importante en una empresa, donde después de matarse entre ellos, alguno va a llegar a ser, por lo menos, vicepresidente de la compañía. Mientras yo estaba leyendo algunas cosas sobre este tema ocurre el crack en Nueva York, o sea, qué dicen los diarios: se hunde el mundo, y esto no es banal, me parece que todos nosotros como sujetos, lo sepamos o no, no solamente vamos a sufrir las consecuencias de eso, sino que estamos viendo, nosotros somos sujetos del discurso capitalista, y su consecuencia severa que son las ciencias y la técnica.

Esto me llevó a leer, llegué a…, yo me supongo que ustedes querrán que yo les diga algunas diferencias entre el deseo y el goce, porque me parece que…, no sé si quieren, es un trabajo que… es muy académico,  ¿no?, lo digo muy sencillamente: el deseo es metonímico, el deseo circula, el deseo utiliza una retórica, cualquiera que lea a Freud, el ocultamiento, la simbolización…, siempre esta andando; el goce tiene que ver con la fijación freudiana, el goce repite, el goce vuelve a su mismo lugar, el goce no se mueve, y sólo tiene una gramática, como mucho, la gramática de la pulsión, en ese sentido ¿no es cierto?, el único lazo, , entre la pulsión y el deseo esta en el fantasma, y el fantasma incluye el famoso objeto a. ¿Qué es el objeto a? El objeto a, digo esto y termino porque no me gusta… una especie de clase, así como definiciones, pero puede servir; es como un captador de goce, el objeto a, es como si absorbiera goce, de qué, bueno, nosotros sabemos que hay un goce, el goce absoluto esta prohibido, el goce como tal, absoluto, es imposible, esto dicho en otros términos, dice que hay prohibición del incesto. Entonces, hay…, de ese goce imposible, hay algunos objetos que extraen de esa imposibilidad un poquito de goce, un plus, un poquito como para robárselo, , y ésta es la estofa del objeto a ¿no?, sustraer en el síntoma esa parte, un poquito de ese goce imposible, que yo, la verdad, no quisiera que ustedes entiendan que solo tiene que ver con la prohibición del incesto, porque no es…, no somos antropólogos, pero ustedes van a entender, creo que entienden a qué me refiero, el goce de la madre es imposible. Entonces, si bien, me parece, que el deseo, todos entendemos que uno efectivamente puede decir: el deseo de la madre, y también puede decir: el deseo del analista, pero no puede decir: el goce de la madre, porque sería tremendo que hubiera goce de la madre, además de ser imposible, esto está en La negación, de Freud, o el deseo del analista, ahí el deseo tiene una articulación, pero en el síntoma no hay deseo, hay goce, y entonces, el hecho de que este goce no solamente esté articulado en el fantasma ¿no?, en la fantasía causa del deseo, es decir, que si uno trabaja sobre el fantasma, sobre las fantasías originarias, algo del deseo se mueve de otra manera, pero no sobre el deseo mismo, ésta es la diferencia, , el avance que Lacan hace a partir de La lógica del fantasma, por ejemplo ¿no?, el objeto causa del deseo es el fantasma mismo, pero aún así, el fantasma tiene como una cierta implicación lenguajera, se puede decir, pero no se puede decir mucho, Pegan a un niño, no más que eso, o: un niño es pegado, o: un adulto pega a un niño, algo más no, dice Freud, no se asocia, no se puede asociar.

Entonces, cuando Lacan plantea que el goce es uno, hacia el final de sus…, es uno, no es del Otro, es un goce del cuerpo propio, y uno va viendo como ese goce es un goce autista, un goce que vuelve siempre sobre su propio cuerpo, me parece que da cuenta de algunos síntomas actuales, donde el cuerpo esta en primer lugar. Ya no importa el Otro, en la última elaboración de Lacan, lo que importa es este goce, llamémoslo narcisista, que vuelve sobre el propio cuerpo y lo martiriza o lo divierte, , no necesariamente es todo masoquista.

Investigando un poco acerca de por qué, , cómo esto a mí me podía servir, ésta idea de que el paciente viene ahora como…, perdón, una digresión, yo no sé si a ustedes les ha pasado, si no les ha pasado les pido que me lo digan, porque eso quiere decir que hay algo que yo no estoy haciendo bien, pero yo hace bastante tiempo que yo logro que el paciente me cuente intimidades sexuales variadas, pero no puedo lograr saber cuánta plata tiene en el banco (Risas) No, no, realmente les da vergüenza, o se resisten, o me miran como si yo fuera de la AFIP, no logro saber. Ésta semana he tenido pacientes que han venidos muy preocupados por lo que estaba pasando, evidentemente son los que pueden ahorrar y de ahí sospecho que tenían algún dinero afuera, por lo que estaba pasando. Después había otros que tenían ya una versión política y estaban preocupados, así, en términos generales, pero algunos de ellos estaban muy…, no pude saberlo. Entonces, no se trata de la represión de la sexualidad, el dinero tiene otro lugar, ¿por qué les de vergüenza?, ¿qué es este ocultamiento?, ¿cuánto le dejó su padre?, supónganse, una pregunta sencilla: tiene una herencia, ¿cuánto le…?, -Eh, bueno, no sé… (Risas) Entonces yo digo, acá hay algo, , donde…, que es lo que iba a decir, , que puede ser un poco tremendo, , es que en ese punto Freud no me, no…, no me ayuda, porque yo logro, digo, no hay ninguna censura de la sexualidad, me cuentan barbaridades, lo que sea, pero eso sí, no…, no…, o por qué hecho a la mucama, en fin. Hay como temas que, los tabúes evidentemente están cambiando, han cambiado de lugar, y el dinero evidentemente forma parte de algo muy francamente erotizado ¿verdad? Entonces, en el concepto de Otro, del Otro, ¿no es cierto?, había una articulación, había un intercambio, se trataba de dones, de reglas, es el universo de la cultura en general; entonces, los circuitos freudianos, , son fácilmente articulables al principio con las estructuras levistraussianas, cuando se da la impronta de Levi-Strauss, pero cuando uno habla del goce, y el goce del Otro no existe, como dice Lacan, y el goce es siempre algo que vuelve al propio cuerpo, nos muestra, , un sujeto que viene, , más bien como puro objeto ¿no?, como si él mismo hubiera sido parido por la cultura como objeto a consumir, él consume pero a su vez tiene que venderse, tiene que venderse como analista, tiene que venderse como profesional liberal, tiene que venderse como economista, o tiene…, digo, hay una serie de…, ustedes, porque viven en una nube, o porque viven en un globo, digo, si salen un poco y toman estas cosas que ustedes leen en el diario o que escuchan seriamente, me parece que se van a dar cuenta de que este Otro, , ha cambiado fundamentalmente. Un ejemplo sencillo de esta diferencia se encuentra en la literatura moderna, por ejemplo, la literatura del siglo XIX, incluso los principios del XX, tenían un héroe, éste héroe seguía un cierto camino, se proponía ciertas hazañas, se encontraba con enemigos, se hacía enemigos, se hacía amigos, uno podía ver Madame Bovary, El conde de Montecristo, los vericuetos del deseo se podían… percibir, y ese héroe tenía una cierta consistencia. Pero, por ejemplo, llega…

 

 

…es puro cuerpo despedazado, es una voz, es un cuerpo enterrado en basura del cual se ve solamente la cabeza, es un hombre que es expulsado de un hotel y mira al mundo así, y entonces, cuenta lo que ve al nivel del pie. La literatura ha cambiado, y los héroes no son como los héroes modernos o románticos. Bueno, ésta es como una…, el sujeto, el sujeto de la literatura contemporánea es un sujeto con un cuerpo esquizoide, un cuerpo hipocondríaco, un cuerpo despedazado, o es pura voz, o es pura mirada…; la novela contemp…, la novela romántica de los años ’50 - ’60 en Francia, Marguerite Duras, en fin, digo, me parece que en la literatura ustedes pueden ver, , que el héroe ya no es el héroe… ¿no?, que el sujeto, en el sentido del tema, es un ojo, por ejemplo ¿no?, un ojo que mira, que espía ¿no?

Bueno, en este recorrido, , que yo estaba haciendo sobre éstas temáticas, me encontré con este señor que se llama Zygmunt Bauman, es un catedrático, , es un sociólogo que debe tener alrededor de 80 años, , que vive en Bristol, en el Reino Unido, que escribió La modernidad líquida, posiblemente lo hayan oído nombrar. Yo creo que, a mí me parece, a ver…, es un hombre que describe la sociedad contemporánea, no la explica, en ese sentido es puramente descriptivo; no sé los sociólogos qué dirán, supongo que no estarán muy contentos porque no tiene…, no explica por qué pasa una cosa y no la otra, pero francamente me parece que es una descripción que ayuda mucho a pensar no solamente el psicoanálisis y nuestra práctica en el hoy, sino que, bueno, uno puede pensar cuál va a ser el futuro del psicoanálisis en una sociedad donde el sujeto no es un ciudadano, sino que es un consumidor y así es tratado. Éste hombre plantea que ha habido como un corte importante de la sociedad de productores, una sociedad que llega, , hasta los años ’30 - ’40, a la que él llama una sociedad sólida, en el sentido físico ¿no?, y que se ha transformado en una sociedad líquida, donde además –ahora les digo…, les comento un poco, yo sé que leer es muy embolante, porque la gente…, uno se distrae, pero la verdad, que él lo dice bien-, en la sociedad de productores cuyo, no sé, epítome podría ser Henry Ford y el fordismo, y las fábricas de autos ¿no?, de los años ’20; él dice: había, primero, había una relación entre los obreros y el capitalista, sólida, en el sentido de que uno entraba en esa fábrica y lo que quería era morirse en esa fábrica, si era posible o jubilarse en esa fábrica. No había rotación de puestos, incluso arquitectónicamente las fábricas, en Chicago, en Detroit, donde están las fábricas automotrices eran enormes, hechas de cemento, ocupaban enorme cantidad de hectáreas, se hacían con una… como fortaleza porque tenían que durar, los bienes tenían que ser durables, se hacían para que durara, cuanto más duraba mejor era el producto. Un obrero de la fábrica de Ford podía estar seguro que si no se portaba mal y si no había problemas sindicales, empezaba a trabajar ahí y se iba a jubilar ahí. Los ricos, por otra parte, se dedicaban claramente a armar su fortuna pensando en su futuro, en sus hijos, en sus nietos, en dejar una herencia, en que sus bienes fueran…, que estaban dedicados a la producción pasaran a manos de su posteridad, entonces compraban mármoles, cosas sólidas, cuadros, grandes mansiones, joyas importantes, pero sobre todo había una idea de ahorro y pensar en el futuro, la gratificación era mañana, no era hoy, dejemos, ahorremos, juntemos, armemos, y entonces mañana vamos a poder disfrutar de esto que hemos conseguido, hoy hay que trabajar.

Lo dice así, un montón de cosas dice ¿no? Algunas cosas que…, los lujosos palacios, las joyas, en fin: ‘Todo tenía sentido en la moderna sociedad sólida de los productores, una sociedad que apostaba a la prudencia, a la circunspección, a la durabilidad, a la seguridad, y sobre todo a la seguridad a largo plazo, pero el deseo humano de seguridad y sus sueños de un Estado estable definitivo, no sirve a los fines de una sociedad de consumidores, en el camino que conduce a la sociedad de consumidores el deseo humano de estabilidad deja de ser una ventaja sistémica para convertirse en una falla potencialmente fatal para el propio sistema, causa de disrupción y mal funcionamiento. El consumismo en franca oposición a anteriores formas de vida, no asocia tanto la felicidad con la gratificación de los deseos, sino con un aumento permanente del volumen-intensidad de los deseos, lo que a su ves desencadena el reemplazo inmediato de los objetos pensados para satisfacerlos y de los que se espera satisfacción. Combina deseos insaciables con la urgencia de buscar siempre satisfacerlos con productos. El advenimiento del consumismo, por lo demás, anuncia una era de productos que vienen de fábrica con obsolescencia incorporada, una era marcada por el crecimiento exponencial de la industria de la eliminación de los desechos’. O sea, hay que mantener a los consumidores insatisfechos, por otra parte, se llama… los ingenieros que trabajan en investigación y desarrollo, se llama así, están permanentemente inventando cosas nuevas, primero las inventan y después crean la necesidad; si esto no se da, inmediatamente esos inventos van a la basura. No solamente, digo, es basura técnica, no se usan, no sirven, se tiran, pero además, este hombre comenta, por ejemplo, que en el Reino Unido, si te llevan una heladera no te cobran, pero si te tienen que retirar la vieja te cargan un precio increíble porque se tienen que encargar de desecharla, de encontrar un lugar, tirarla, eso parece que tiene costos increíbles, mientras que entregar no, porque de todas maneras es una heladera que no va a durar más de cinco años. Entonces, este hombre me parece de una manera bastante interesante, demuestra como, primero, estamos totalmente inmersos…, el capitalismo financiero, esta capitalismo actual, necesita permanentemente que consumamos porque muchos productos nuevos, hay muchas cosas, , mucho dinero puesto en inventar…, y sobre todo por el marketing, y el estudio de mercado…, inmediatamente entienden lo que la gente…, más que necesitar, tiene que necesitar. Uno no se da cuenta porque como va al Shopping, sencillamente piensa que es un lugar social, pero lo que este hombre muestra es que es un lugar totalmente asocial, porque uno está…, va ahí a comprar, no va a hablar, no va a…, digo, toda interrupción de aquello para lo que va es una molestia, los encuentros humanos son cortos, son rápidos, porque yo voy ahí a comprarme unas zapatillas, no quiero ir a hablar con mi amiga. Digo, él analiza, , cómo ha cambiado ¿no?, por ejemplo, en cualquier diario se puede leer que una persona puede llegar a cambiar en diez años cinco veces de trabajo, actualmente, estamos hablando del primer mundo ¿no?, pero va a llegar, de hecho esta llegando. ¿Por qué? Porque ya no le interesa…, el hombre entraba en una compañía y se moría en esa compañía, ahora no, la gente joven, , está dos años en un lado, después se va dos años a otro, se va haciendo un curriculum, que va mostrando y va tratando de ascender, a esto se suma que con una laptop, un celular y una valijita, y un… ¿no?, y un pasaje de avión, él puede estar hoy en Singapur, mañana puede estar en Nueva York y pasado mañana puede estar en Sidney, y…, este tipo, , de rapidez y de deterioro y de desecho rápido de lo que uno tiene, es…, crea actos compulsivos, de hecho se dice consumo, y se dice consumo de drogas también, o sea que se crean adicciones, se inventan adicciones, y también se inventan, , para favorecer a la industria farmacéutica, síntomas, como el ADD ¿no? Es decir, me parece que, una cosa es que yo…, parece estar… que uno esta hablando sociología, pero cuando uno tiene un paciente cuyo hijo tiene ADD, le diagnostican un ADD, o viene el chiquito, , ya no es un chiste. Digo, no es algo de lo que yo me puedo no hacer cargo. No quiero con esto que entiendan ninguna cuestión moral respecto a la medicación, ninguna cuestión moral respecto a si está bien o si está mal, yo digo que esto se muestran hechos, se pueden… ¿no?, y me parece que el aumento de la depresión y la desaparición de la tristeza tiene mucho que ver con el antidepresivo.

Entonces, yo creo que en este sentido, primero, que yo les recomiendo para el que tiene ganas, si ustedes quieren leer algunos capítulos de este libro, yo arreglo un modo de que a ustedes les llegue para la biblioteca, una copia, si quieren, o lo compran; me parece como descriptivamente es interesante ver como cambia el concepto de tiempo y espacio en una…, lo que él llama la modernidad líquida. Y lo que a mí me impacto profundamente es la aparición clara, , y contundente, del modo de funcionar del capitalismo de esta cuestión del desecho, porque, bueno, en Beckett, muchos de los llamados personajes, son puro desecho, no tienen piernas, o están en una cama a punto de morir, Malone muere, Molloy, El innombrable, uno no sabe si es un feto que habla, si es un…, no tiene piernas, no tiene…, bueh, no tiene puntos, no tiene comas.

Lacan definió al objeto a como un desecho hace mucho tiempo, y me parece en ese sentido que no era porque él había visto ninguno de…, , esto es del año ’60, la producción en esos términos del objeto a, y este hombre esta hablando de los ’80, o de los ’90, y justamente me parecía impresionante la alteración que sufrieron unos cuantos de mis pacientes por lo que pasaba en Wall Street, y la sensación de hecatombe, por ejemplo. Tengo un par de pacientes, , que no vinieron el día de la tormenta de Santa Rosa, porque tenían miedo…, realmente entraron en pánico; una cosa…, , la tormenta de Santa Rosa la conozco desde que yo era… tenía dos años, al contrario, era más bien una ocasión de salir a mojarse porque hacía medio calor, no tenía ninguna sensación apocalíptica, nunca la había escuchado como algo apocalíptico, de golpe dos personas no vienen ¿no?, porque… una porque se puede quedar en la ruta y ahí la pueden asaltar, mucho más que eso no puede decir; la otra, sencillamente porque le dio miedo. Entonces, a mí me parece que estamos…, digo, que el avance, , el retorno de las… ahora que se llaman neurociencias, hace no mucho tiempo un psicoanalista vino con un neurocientífico, neurocientista, no sé cómo llamarlo, a tratar de demostrar que El proyecto, de Freud, era francamente una descripción perfecta de las redes neuronales, pero me parece, entonces, que en esta necesidad de correr, de consumir, de ser feliz, de ser bello, de ser joven, de no tener síntomas, aparecen varias cuestiones que, , sobre la cual el analista y el discurso analítico tiene que pensar. Una es el apuro por curarse, esto, digo, la falta de paciencia para entablar un tratamiento que puede llevar su tiempo, me parece que esto implica que la psiquiatría, que parecía estar en franca retirada, ha vuelto; no lo escuchen como esto de no tengo que mandar un paciente al psiquiatra, yo no estoy diciendo esto, yo digo que el discurso médico, que es particularmente el psiquiátrico, que parecía en retira, porque o las neurociencias y entonces hablamos de dopamina, o el psicoanálisis; pero ahora, , con la dopamina y la serotonina, que no tiene la menor idea de lo que es, porque las neurociencias en este sentido son, cómo les puedo decir, es una seudo…, no sé, una ciencia en más que pañales, es brutal, es como una persona que trata de agarrar un bibelot con una masa de cemento, no sé, con un martillo ¿no? La gente no se soporta, la gente no soporta el malestar, está hipocondríaca, entonces, me parece que nosotros tenemos que operar, tenemos que pensar en estos términos, y tenemos que pensar, no sé, posiblemente algún…, no sé cómo será el futuro del psicoanálisis, lo cierto es que no podemos dejar el campo a las terapias cognitivo-conductistas, cuando yo empecé a estudiar el enemigo era el kleinismo. El enemigo era el kleinismo, ahora tengo…, bueno, además me cuentan los pacientes, mi nuera, mi hija, está con un psiquiatra y con un terapeuta cognitivo-conductual que la está tratando. Si bien esto me parece que en la Argentina va a tener un… va a tardar mucho en darse, ya se ve, ya se ve lo de las terapias breves, se ve en la prepaga, se ve en las selecciones que hacen la gente que recién se recibe, en lo que las prepagas piden, las treinta sesiones de OSDE, que me tienen harta.

 

(Intervención inaudible.)

 

¿Vos sabes? ¿Qué es una optativa? Es obligatoria.

El punto que yo quería marcar, entonces, es que me parece que el discurso, , que nosotros como analistas tenemos que no tener miedo, , de ponernos bien al día, digo, uno se encierra en el consultorio y está bien, es parte del dispositivo, pero me parece que parte de estas nuevas formas en las que aparecen los síntomas, que no siempre son del orden del sufrimiento, sino, casi les diría, del orden de la manía, rápido, rápido, la sesión y la temporalidad de la sesión tiene su necesidad, tiene su razón de ser, la demanda es de curación rápida, porque hay una sensación interna de que se está perdiendo algún tren que no se sabe cuál es, entonces, leyendo a Bauman que me parece, bueno, debe haber otros, hay un montón supongo para leer, pero éste me pareció sencillo, claro, esto de pensar que nosotros como sujetos dejamos de ser sujetos para ser objeto… de objeto del marketing, objeto de la ciencia, objeto de la técnica, nos esta alienando. Digo, otras formas que la alienación ¿no?, de las histéricas de Freud de 1880, o del hombre de las ratas, o del hombre de los lobos, que tenían empleada doméstica, que se escandalizaban porque…, no sé, porque una chica se paseaba con su novia debajo de la ventana del padre, la homosexual femenina; me parece que todo ese entorno ¿no?, ha cambiado, la sexualidad no esta reprimida. No digo que sean…, una sociedad que sea…, esta claramente más perversa, no por la cuestión de la sexualidad sino cómo se la vive, , la escisión ¿no?, la negación, en muchos campos. Pero me parece que hay otros temas, la molestia que significa, si yo no sé a ustedes si les pasa, el hecho de que el paciente tenga su celular, la lucha permanente para que lo deje, lo apague, no hable; no son como detalles…, digo, el psicoanálisis esta hecho de detalles pequeños, no esta hecho de grandes cosas, no son grandes, y también yo les he mencionado síntomas que se acercan a la psicosis, , en el caso de una anorexia, realmente que puedan decir que es una histeria, me parece desde el punto de vista clínico, insostenible. Una anorexia, no estoy diciendo algo que se parece a, no, yo digo la anorexia, que exige internación, que… exige…, me parece que tenemos que ponernos un poco más al día y me parece que la versión romántica, , del deseo andando metonímicamente y mostrándose informaciones del inconsciente que son tan, me parece, simpáticas, en un sentido, porque te permiten trabajar, el paciente asocia, a uno se le ocurren cosas, pero cuando aparecen estos síntoma donde no…, digo, no sé, por ejemplo, a este paciente que francamente terminó, me parece, con un delirio hipocondríaco muy serio, muy severo, ésta persona que tenía que caminar por ciertos lugares, no podía escuchar cierta música, no podía…, su vida era una tortura permanente, yo le he dicho cosas que otro paciente me mata, creo, si…, no se las hubiera podido decir, le he dicho cosas tremendas. Nada, no le hizo absolutamente nada, porque era una paranoia.

Entonces, me parece que esta persistencia del optimismo del deseo, , me parece que es una comodidad del analista, me parece que es cómodo no ponerse a pensar en nuestras dificultades, y en encontrar nuevas herramientas teóricas para poder abordar estas nuevas envolturas sintomáticas. Y parte de esta cuestión me parece que pasa por ponerse un poco al día en nuestro nuevo malestar en la cultura, El malestar de la cultura, de Freud, no es el malestar de la cultura actual, donde realmente, si uno no va a hacerse una cirugía estética o uno envejece dignamente es un idiota, o queda fuera, ésta es una de las cosas que dice Bauman, uno tiene miedo de quedar afuera de la corriente, y ser un… eso: un desecho, no estar al tanto, quedar como de lado, ser… fundamentalmente excluido, excluido de la economía, excluido de la economía libidinal, excluido de la sociedad, y bueno, no voy a hablarles de la xenofobia europea, de la cantidad de gente que se hunde en el mar… ahí en Cantábrico, o los muros, el muro entre Estados Unidos y México. La exclusión social es la exclusión de la economía, y la economía es una economía de consumo, y el consumo tiene que ver claramente con una forma de apropiación de cierto goce. Y entonces, cuando Lacan deja de llamar al objeto a el objeto a, y lo empieza a llamar gadgets, que son… ¿no?, son los objetitos, él dice: los pueden ver ahí, los pueden ver en el asfalto, los pueden agarrar con la mano, hay otros modos, , de gozar, de obtener una cierta sustracción del goce a partir de ciertos objetos, que ahora se ha hecho y se ha multiplicado de una manera cancerígena, y todos estamos afectados por ese discurso, y por lo tanto, me parece que mi apelación es a que ustedes como analistas, yo lo hago como puedo, , traten de pensar estas cosas porque me parece que si bien todavía quedan, nosotros somos una sociedad del tercer mundo, por lo tanto, acá las cosas llegan más tarde, pero va a llegar, o están ya llegando; la soledad del individuo contemporáneo no tiene parangón con, , el testimonio, , que dan los analistas de los años ’20 - ’30, donde efectivamente había algún lazo social, se notaba, esto lo explica bien Bauman ¿no?, había una sensación de estar trabajando en una comunidad, indirectamente, de una manera muy de costado, pero un sujeto, el deseo estaba integrado, de alguna manera hacía lazo social con los otros. Este goce del uno, esta soledad del goce en el cuerpo propio, totalmente autista, donde no hay otro, me parece, me parece, después ustedes verán si están de acuerdo, pero me parece a mí, me describe mejor, el paciente que viene a pedir un análisis en este momento. Porque lo…, que me parece que describe mejor el sufrimiento o el no sufrimiento, , pero la perplejidad, , de los pacientes que lentamente se van acercando a mi consultorio y han cambiado francamente de tono respecto a los que yo empecé a recibir hace casi treinta años. Entonces me parece que esto es un…, digo, la evocación es a que no seamos nosotros los autistas ¿no?, que reescribamos nuestros propio malestar en la cultura; Freud dice muy claramente ¿no es cierto?, que hay un límite a la sublimación, ese es el único lugar donde yo le leí la palabra goce a Freud, en El malestar en la cultura; hay un límite a las posibilidades de sublimación. Ahora, cuando el sujeto se ha convertido en puro objeto, bueno, tenemos que pensar qué pasa. Si se siente sujeto de su vida, si se siente haciendo algo con su vida, o si es pasivamente ¿no?, incorporado a una sociedad que no tiene en cuenta más que los deseos de producir, no los deseos de…, uno, uno es realmente sujetado por este Otro, , que tiene características, para mí, muy distintas a las que tenía en esa época. Un chisme, sería, no sé, un comentario, pensando, , en Juanito, o en los chicos, según Freud, que creían en la cigüeña; ustedes saben que hay libros, las clínicas que hacen inseminación artificial, inseminación…

 

(Intervención inaudible.)

 

Sí, ¿in vitro qué es?, bueno, que producen bebés de probeta, aconsejan a los padres explicarle al niño, cuando tiene…, entonces tienen pautados o a los tres años o a los doce, no, o a los tres o a los siete, y le ofrecen un librito a la pareja, para que le cuenten la verdad, de cómo fue concebido, cosa que a mí me parece de una aberración pero absolutamente…, Lacan decía: el padre es el espermatozoide, el padre real es el espermatozoide, seminario de La psicosis, seminario 3. Estos padres han visto el semen y el espermatozoide, lo han visto con sus propios ojos en el microscopio, el médico eligió el espermatozoide que convenía, con el óvulo que era mejor, y además después le ofrecen la versión ¿no?, al niño, para que sepa cuál es su origen. Por supuesto, un origen absolutamente delirante, me parece a mí, digo, por qué esa sería una mejor versión que la cigüeña ¿no? Digo, qué puede saber un chico…, pero quiero decir: hasta en esas cuestiones donde está en juego la maternidad, la paternidad, la ciencia y la técnica tienen algo que decir, y esto me ha pasado a mí con un paciente en el diván, que por supuesto aceptó sin ningún reparo, el hecho de que, bueno, dentro de un tiempo le den su librito acerca de cómo el conejito le prestó al otro conejito el óvulo porque no sé qué. No se cuestionó nada, no se preguntó nada ¿no?, por supuesto, traté…, alguna intervención traté de hacer, pero les parece totalmente natural. Natural, digo, que ésta es la foto del embrión; digo, a mí me parece que estas cosas no son banales, son muy fuertes, cada vez va a ser más intenso, cada vez van a tener más madres de 60 años, o con útero prestado, y estos son temas de nuestro metié, esto son cosas que nos afectan, el estatuto legal que tiene un hijo, el estatuto afectivo que tiene un hijo, pero ahora aparece también que hay un estatuto biológico ¿no?, del niño. Están aquellos que fueron concebidos por la mamá, y están aquellos que son…, no sé, un conejito el prestó el óvulo a la mamá porque no…, digo, me parece que este avance de la ciencia nos complica y nos invoca a tratar de reformular algunas de las cuestiones que ya teníamos como por sentadas y como dadas, y volver a pensar nuevas cosas. ¿Por qué es más vergonzoso decir cuánta plata tengo y no con quién cogí? Estas son cuestiones, , que me parece que exigen que ustedes, como lo he hecho yo, me puesto a leer estas descripciones, que me parecen que me dan como…, me permiten, , entender un poco más dónde esta parado el paciente cuando no quiere decir cuál es su herencia, la cifra, digo, no la herencia, de la herencia habla ¿no?, pero parecería como que es una confesión vergonzante o… es censura, es censura y no me lo va a decir.

Entonces…

 

(Intervención: Que más que por vergüenza pareciera ser por especulación.)

 

¿Por qué decís de especulación?

 

(Intervención: Porque me parece que, aunque en una de esas no sea más que una construcción imaginaria, muchas veces lo que se escucha es: -Si le digo esto me va a cobrar más.)

 

¿Te parece?

 

(Intervención: Sí, lo he escuchado, sí. Debe haber algo más, , no creo que sea sólo eso, pero digo: no es por vergüenza, no me parece que se trate de la vergüenza, o no es de algo que avergüence, .)

 

No, pero es algo secreto. ¿Por qué secreto? Porque yo le…, digo, hay personas, ustedes saben, que vienen y dicen: -Me voy un mes de vacaciones; si se puede ir un mes de vacaciones, bueno, quiere decir que puede pagarlas ¿no?, y no tienen vergüenza de decir eso, y aún uno podría pensar: si te vas un mes de vacaciones te puedo aumentar o no, que se yo, se puede pensar eso. Eso no les da vergüenza, ¿por qué el dinero que tienen en el extranjero o el dinero que tienen en el banco no se puede decir? Ni siquiera pueden decir el dinero que el hermano tiene. Es una cosa muy extraña.

Mi interés, digo, era marcar, , que cuando uno lee a Freud, la represión de la sexualidad, la censura, no lo quería decir, realmente: ¿qué mujer ahora va a tener una conversión histérica porque desea al marido de la hermana?

 

(Intervención inaudible.)

 

No sé, a lo mejor se lo levanta o no, pero…

 

(Intervención: Pero ¿no hay más conversiones histéricas?, sí.)

 

No, sí, sí.

 

(Intervención: ¿No? Porque esto que decía Francisco, que tal vez más que por vergüenza por el miedo a que…alguien quiera hacer algo…

 

Uno le aumente.

 

(Intervención: Sí, pero ampliémoslo ¿no?, alguien quiera hacer algo que lo perjudique ¿no?, en todo caso puede estar en juego algo de la vergüenza por ese deseo de defenderse y de cubrirse de que alguien lo amenace ¿no?)

 

Está bien, como una amenaza vaga del mundo ¿no?, como una especie de temor a que se lo saquen, pero nadie, a una entidad que no sabe muy bien ¿no?, como fantasía.

 

(Intervención: No importa quién, puede ser encarnado por alguien en esa ocasión, que puede ser algo del analista, algo de quien escuche el dato, por decirlo así, bueno, abrimos el espacio de preguntas e intercambios, oficialmente.)

 

Ya se abrió.

 

(Intervención: Ya lo abrimos.)

 

(Intervención: Me cuesta mucho seguirte en algunas afirmaciones.)

 

Bueno, me alegro.

 

(Intervención: La verdad, la verdad.)

 

¿Te cuesta porque te enojan o…? (Risas)

 

(Intervención: ¿Se nota la cara de enojado? No, no, enojarme no me enojan, pero… me parece que algunas las escucho con algún grado de extremidad ¿no?, en el sentido de extremas. Por eso te decía: ¿no hay más histerias de conversión? Si.)

 

Sí, si, hay histerias de conversión, muy pocas, pero hay, hay.

 

(Intervención: Hay. Comparto el interés y la preocupación por estos nuevos fenómenos, por decirlo así, tal vez formas nuevas de cosas muy antiguas o viejas, pero pensar que la represión freudiana no sirve porque hoy la sexualidad en esa forma o esa forma de la sexualidad que tiene que ver con lo que se muestra, lo que se exhibe, lo que se presenta como una especie de goce irrefrenable, yo la verdad que me parece que, por lo que pensamos muchas veces, no es lo mismo esa sexualidad que la sexualidad en el sentido amplio freudiana, o incluso en Lacan ¿no? ¿Por qué digo esto? Porque si bien eso es un real casi insoportable en un sentido, porque esta todo el tiempo ¿no?, me parece que hay otras formas en que efectivamente lo sexual aparece como algo insoportable y a pesar de esta cultura tan líquida ¿no?, tal vez no es esa sexualidad más ligada a la genitalidad o al erotismo banal, pero por qué no pensar que hay sexualidad en este secreto de no querer decir el dinero ¿no?, digo, en ese sentido podemos volver al mismo Freud cuando decía, bueno, en el dinero también hay cuestiones de lo sexual que hacen que eso no se ventile…)

 

Yo lo que traté de hacer es sustituir la idea de sex…; primero, me parece que hay una teoría de la represión en Lacan ¿no es cierto?, que…, hay una teoría de la represión en Lacan, si, lo que pasa es que está puesta en el hecho, claramente en el hecho de que uno habla, digo, y nunca dice lo que dice, eso ya es represión ¿estamos de acuerdo?, eso ya es represión. No importa el contenido, pero no me parece que, digo, en Freud ¿no es cierto?, en muchos, no en todos los casos, por ejemplo, el caso de Irma es un caso, el sueño de Irma es un sueño importante, , porque hace mención a ese vacío angustioso e insoportable ¿no es cierto?, de la cosa ¿no?, que aparece como pura abertura, hay algunos sueños ¿no es cierto?, que Freud cuenta que no pertenecen al campo de la sexualidad en el sentido más corriente de la palabra sexualidad, sí, yo estoy de acuerdo en que hay una erotización del dinero o puede haber una erotización de los objetos, yo sencillamente decía que algunas de las descripciones que hace Lacan de los Estudios sobre la histeria, me parece que no son en este momento…, son otras cosas las que pasan, y me parece que estas cosas que pasan, que se puede llamar sexualidad, yo las quisiera llamar pulsionales ¿no?, las… y podríamos discutir si la pulsión de muerte es sexual ¿no?, para Freud no es ¿no? Eros y Tánatos, Freud, , con esa nueva división está poniendo a la pulsión en un lugar diferente a lo que él considera, , hacer grandes… ¿no?, células, por el lado del amor, y por el lado de Eros ¿no?, yo digo, hay una radicalidad en la pulsión de muerte que como vos muy bien sabés fue rechazada por los postfreudianos como un delirio biologista de Freud. Me parece que sustituirlo por una palabra tal vez un poco menos connotada que sexualidad para poder…, no tengo ningún problema en llamarla pulsional, a ver: hay un Freud, , que es el Freud de después de Más allá del principio del placer, que me parece que se acerca mucho más, , a nuestra cotidianeidad, , que los Estudios sobre la histeria ¿se entiende? Yo creo que es una sustitución de palabras pero no es solo…, tiene consecuencias teóricas ¿se entiende? Me parece que lo que funciona es la pulsión de muerte, más allá de que la sexualidad esté a ojos vista, , en ese sentido que hay algunas observaciones que no me sirven, no porque no me…, digo, me parece que bueno, Freud ya esta incorporado al concepto de inconsciente, yo creo que ni siquiera hay que mencionar el nombre porque ya está, no es que él no sabía lo que hacía ni mucho menos. Yo lo que evoco, o pretendo, es mostrarles un cierto camino por el cual me fui a leer otras cosas que me dieran a mí una idea de dónde yo estoy parada ¿no?, y lo que estoy escuchando y si esto tiene que ver ¿no es cierto?, con ese gran Otro, , que ha sido cambiado, ha sido modificado, en el transcurso de cientoveinte años ¿no? Son cientoveinte años de los Estudios sobre la histeria.

 

(Intervención: Sí. Te quería hacer una…, primero un comentario: me gustó mucho tu particular manera de pensar esto, y acuerdo fundamentalmente en el carácter poco risueño que tiene lo que decís cuando uno podría quedarse en el confort ¿no es cierto?, de las modalidades, voy a decirlo de una manera…, de las modalidades académicas que tenemos. Te pregunto porque vos mencionaste el último Lacan, y mencionaste que no te sirve la atemporalidad, podemos pensarlo la freudiana, la del inconsciente… ¿no es cierto?, si pudiste pensarlo o cómo se podría articular la idea de… a partir de los tres tiempos lógicos, como si hubiera…, es decir, cuando vos decís que no te sirve la represión, , o la lectura que nosotros hacemos de Freud, en definitiva cada cual lee su Freud, y si no hay como algo, la elisión del tiempo de comprender de los tiempos lógicos, como si hubiera tiempo de ver, perdón, tiempo, instante, momento ¿no?, no me acuerdo el orden…)

 

Instante…, momento de concluir…

 

(Intervención: …pero la cuestión de que hay un instante, un momento, y la elisión de ese tiempo de comprender que de alguna manera es cierto que incomoda, yo como analista me incomodo con el celular, con el apuro, con la pregunta por ¿no?, o aunque no esté la pregunta está como implícito de pronto, que algo tiene que funcionar rápidamente.)

 

Esa elisión de ese momento ¿vos dónde lo ves?

 

(Intervención: No, lo estoy pensando en este momento, no, como la elisión sería una forma de pensar que el concepto de represión que nosotros, , tenemos pensándolo freudianamente, ¿haría de esa elisión un otro mecanismo?, se me da por pensarlo como elisión en el sentido de lo instantáneo ¿no?, Vos hiciste una mención a el carácter instantáneo de algo ¿no?, eso es una temporalidad también.)

 

Sí, sí, esta bien, esta bien, es interesante lo que vos planteas, porque me parce que en todo caso, en la medida…, digo, me parece que en el discurso psicoanalítico no…, en un momento, , uno no sabe de quién es el discurso ¿no?, puede ser del analista, ser del paciente, de quién es…, no hay sujeto claro de ese discurso; me parece interesante lo que vos decís porque una de las características, me parece, que coincidirían en esta descripción, , del sujeto contemporáneo, en que funcionan en el instante de ver, pero no pueden comprender, como si yo te dijera…, a ver: es como si la sociedad capitalista, porque yo creo, digo, estoy hablando de la ciencia, no del discurso de la ciencia, del discurso que promueve paranoico, , que es una…, que depende de la sociedad en la que vivimos que es francamente capitalista, me parece que hay una tendencia a forzar a que el sujeto viva en perpetuo acting. El apuro, el…, no quiero comprender, quiero ir, quiero estar, quiero… Pero además, , alguien que se pregunta: -Pero y yo cómo es que desde…, digo, hay un…, digo, ahí me parece que es donde el discurso analítico tiene mucho que decir, ya que es el único que toma a cada uno de los sujetos en su singularidad, no como un consumidor, ni siquiera como un ciudadano, sino como un sujeto. Pero me parece que hay todo un entorno que exige, que demanda, que obliga, , exactamente a pasar por el instante de ver, y al momento de concluir, pero no hay tiempo de comprender. Es ahí, , donde tal vez ¿no?, me parece que la operatoria analítica tiene que insistir.


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